| |
|
|
|
AJEDREZ PROFUNDO |
|
La vida es como un campeonato de ajedrez |
|
jugadores anónimos se baten |
|
sobre un campo escaqueado |
|
donde tienes solamente |
|
determinado tiempo |
|
para completar tus jugadas. |
|
Y tu reloj corre |
|
todo el tiempo |
|
y si te tomas |
|
demasiado tiempo |
|
para una jugada |
|
tienes tanto menos |
|
para el resto |
|
de tu vida |
|
Y tu
adversario |
|
oscuro o claro |
|
(quien puede ser o no ser |
|
la vida misma) |
|
te hostiga con sus ojos profundos |
|
u obscenamente frunce sus frenéticas cejas |
|
o arroja el humo sobre tu rostro |
|
o cruza y vuelve a cruzar sus piernas |
|
o las piernas de ella |
|
o te perturba
de otro modo |
|
y actúa como
algún insolente invulnerable |
|
imbatible dios |
|
que puede leer tu mente y tu corazón. |
|
Y una sola jugada apresurada |
|
puede ser tu ruina |
|
por lo que tienes que jugar |
|
ajedrez profundo |
|
(como aquel de la profunda victoria de
Spassky sobre Fischer) |
|
Y si tu apertura poco estudiada |
|
no fue demasiado brillante |
|
debes jugar a ganar no a empatar |
|
y de repente aparece |
|
una nueva variante Nabokov. |
|
Y entonces lo derrotas a Él finalmente |
|
con algún super final |
|
que nadie haya soñado alguna vez. |
|
Y todavía queda tiempo- |
|
Tu jugada. |
|
|
|
Lawrence Ferlinghetti |
 |